Mensaje para personas desempleadas

por | 09/08/2016
 

En este artículo os voy a dar un testimonio de vida para que veas que estar desempleado no es un problema sino una oportunidad. Y es que la mayoría de las personas se mueren sin saber para qué eran buenas. Pasan años y años trabajando en un empleo que no disfrutan y, la mayoría de las veces, mal remunerado. Todo ello viendo cómo pasan los años y cómo son otros los que se hacen ricos mientras son ellos los que no progresan financieramente.

En 1999 tuve la fortuna de ser despedido. Y hoy, le doy gracias a Dios por esa oportunidad, porque encontré mi norte. A día de hoy desarrollo aquello por lo que más vibro, con lo que más disfruto y, de paso, gano más dinero de lo que ganaba con mi condición de empleado.

Quedarte en el paro no es un problema sino una oportunidad.

Mucha gente no tiene la ventaja de ser despedido, se pasan el tiempo en un empleo que muchas ocasiones no les termina de gustar y que tampoco coincide con aquello que les gusta.

En muchas ocasiones esas personas se auto convencen de que no nacieron para ser independientes, que ellos no nacieron para crear un negocio. Me pregunto cómo pueden afirmar eso estando tan convencidos si nunca se han dado la oportunidad a ellos mismos de emprender y de hacer algo diferente.

El problema de los desempleados es que dependen de jefes que, sin ninguna duda, los vuelve conformistas.  Es una vaca que da la leche, a la que se le resta iniciativa y se le roba la creatividad.

Alguien con fortuna me dijo una vez lo siguiente: Juan Diego, si usted desea progresar financieramente y quiere tener fortuna alguna vez; deje de ser empleado. Porque los empleados trabajan para pagar deudas, no para construir capital. Increíble, el mejor consejo que pudieron darme nunca. Es por ello que hace mucho tiempo me convencí que el precio de la seguridad se llama la no consecución de riqueza.

Sí, lo reconozco. Fueron días difíciles tras haber sido despedido. Tenía obligaciones financieras, estaba a las puertas de casarme pero, como diría Albert Einstein: en momentos de urgencia, en momentos de incertidumbre, aflora el genio que todos llevamos dentro.

Hoy os estoy dando mi testimonio y una ruta que poder seguir. Es genial que seas tú aquel que en el futuro pueda mostrársela a otros. Qué increíble sería poder recibir un correo tuyo, una llamada o un simple mensaje a lo largo de los próximos años en el que me digas: Juan Diego, tus palabras me llegaron. Ahora, he montado mi negocio, me he vuelto independiente, he tirado por el precipicio la vaca que da la leche y con ello, lejos de flagelarme, lejos de pobretearme, he sentado las bases para construir un futuro mejor para mí, y para mi familia.

Si necesitas más motivación para emprender, puedes encontrarla aquí.

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